El excandidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro aterrizó este miércoles en Miami con su esposa y sus dos hijas, tras abandonar Brasil pese a la orden judicial que le prohibía salir del país y le exigía entregar sus pasaportes.
Una salida por tierra y dos vuelos privados
La ruta de salida se conoció por partes. Según confirmó la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina, Bolsonaro y su familia ingresaron la noche del martes a ese país por vía terrestre, a través del Puente Internacional Tancredo Neves, que une la ciudad brasileña de Foz do Iguaçu con Puerto Iguazú, en la provincia de Misiones. El organismo indicó que viajaban con la documentación en regla.
Desde Puerto Iguazú, la familia abordó a las 23:30, hora local, un vuelo privado con destino a Guayaquil, Ecuador. Desde allí continuó el viaje hacia Florida, donde el senador entró este miércoles por el Aeropuerto Ejecutivo de Miami-Opa Locka, en el condado de Miami-Dade, según pudo constatar la agencia EFE.
Derrotado el domingo frente a Lula
La salida se produjo apenas tres días después de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas, celebrada el domingo. En esos comicios, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se impuso con cerca del 52 % de los votos, frente a alrededor del 48 % de Bolsonaro, según los resultados difundidos.
El excandidato no reconoció formalmente su derrota durante la noche electoral y cuestionó el resultado, al anunciar que buscaría su anulación por supuestas irregularidades. Su formación, el Partido Liberal, sí terminó reconociendo la victoria del mandatario.
La orden judicial que desobedeció
El lunes, un día después de los comicios, el magistrado Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, le concedió a Bolsonaro un plazo de 24 horas para entregar sus pasaportes, en el marco de una investigación por presunto blanqueo de capitales relacionado con casas de apuestas. La orden incluía, además, la prohibición de abandonar el país.
Al incumplirse ese plazo, la Policía Federal brasileña canceló el martes la vigencia de sus pasaportes ordinario y diplomático. Bolsonaro ha negado las acusaciones en su contra y había declarado públicamente que no tenía planes de huir: «Nunca he pensado en abandonar el país», dijo entonces. Según ha informado El País, el político dispone además de un pasaporte italiano. Diversos reportes señalan también que perderá su inmunidad parlamentaria cuando finalice su mandato en el Senado, en febrero próximo.
Washington abre la puerta
La llegada a Florida no fue un movimiento en solitario. El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció que concederá visados al excandidato y a sus familiares para permitirles entrar en el país. El presidente Donald Trump se mostró favorable a recibirlos y, preguntado por la llegada, respondió: «Creo que son buena gente».
En Brasil, la reacción del Gobierno fue la contraria. El presidente Lula calificó la salida de su rival de «vergonzosa», según recogen los reportes de las agencias internacionales, en un episodio que amenaza con tensar la relación entre Brasilia y Washington.
Lo que viene ahora
Por el momento no se han precisado las condiciones ni la duración de la estancia de la familia Bolsonaro en Estados Unidos. En Brasil, las investigaciones judiciales continúan su curso y los pasaportes del senador permanecen cancelados. La incógnita que queda abierta es si Flávio Bolsonaro regresará en algún momento a enfrentar a la justicia de su país o si su salida de esta semana marca el inicio de un exilio prolongado en Florida.
Foto de archivo: Andressa Anholete / Agência Senado, vía Wikimedia Commons.
Por La Primicia Digital

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